Aunque no lo creamos, los andadores son utensilios que usamos a lo largo de nuestra vida. Entendiendo como andador una ayuda técnica para facilitar la movilidad, desde los andadores para aprender a caminar cuando somos niños hasta cuando utilizamos el andador en edad anciana porque precisamos de una ayuda debido a los problemas físicos propios de la edad.

No sólo en edad adulta se utiliza el andador ortopédico: también existen andadores ortopédicos para niños, para aquellos que tengan algún problema a la hora de caminar o de equilibrio. Incluso personas adultas, en edad intermedia, se ven obligados a recurrir a un andador durante la rehabilitación de una lesión o por necesidad a causa de la falta de fuerza física.

En este artículo queremos hablaros de los andadores, ya que hay de diversos estilos, destinados a diferentes usos y con una características que los hacen necesarios para cuando una persona ve reducida su movilidad debido a los achaques propios de la edad, a un accidente  o a una discapacidad física.

En primer lugar tenemos que destacar que aportan independencia al usuario, ya que facilita que éste se valga por sí mismo para caminar. También le da actividad, ya que hay usuarios que si no disponen de un andador acaban pasando las horas en el sofá o en la cama, viendo minada su moral y su ya afectada forma física. De este modo aumenta la autoestima y la confianza del usuario del andador, le permite realizar tareas diarias y no tener que depender de otra persona para realizar cualquier acción.

También hay que destacar que se pueden regular según las necesidades del usuario. En los casos de los andadores fijos, las patas suelen contar con unos orificios donde colocar la pieza metálica que hace tope para definir la altura; en los andadores con ruedas, la altura se suele regular en el mango, tirando hacia arriba u ocultando la estructura del andador.

Se garantiza la seguridad del usuario, independientemente de que sean andadores fijos o con ruedas. Los primeros cuentan con conteras antideslizantes, unas piezas de goma que se adhieren al suelo para impedir que el usuario se desestabilice y el andador se vaya y pierda sujeción al suelo; por su parte, los andadores con ruedas disponen de frenos o conteras (en los casos de los andadores de dos ruedas), accionando estas últimas presionando hacia abajo las empuñaduras.

A destacar su estabilidad, pues aporta más que los bastones y muletas. Están recomendados para personas más frágiles, que necesitan un apoyo absoluto sobre el terreno. Los andadores se pueden personalizar con gran variedad de accesorios: bandejas, bolsas, cestas, linternas, kit de ruedas…  dependiendo de las necesidades y gustos de cada usuario, la personalización también se podrá hacer estéticamente: empuñaduras, colores, etcétera.

Esperamos que este artículo te haya parecido interesante y, sobre todo, útil para conocer más sobre los andadores. En nuestra ortopedia contamos con gran variedad de andadores, de todos los tipos, y accesorios para andadores. Te invitamos a entrar en nuestra página web y echar un vistazo a nuestro catálogo.

Si estás interesado en saber más sobre alguno de nuestros productos, puedes contactar con nosotros a través de nuestro departamento de Atención al Cliente por correo electrónico ([email protected]).

Deja tu comentario