Con el paso de los años nuestra fuerza y precisión va disminuyendo, nos empieza a costar más hacer esfuerzos y creemos que hay labores que ya no podremos realizar más, pero para todo problema hay una solución.

Un par de ancianos comiendo

Conforme vamos creciendo los tarros se nos resisten más, los envases de conservas se nos hacen más difíciles de abrir, utilizar los cubiertos con precisión se hace más duro… nada más lejos de la realidad. En este artículo os ilustraremos qué utensilios podemos escoger para comer o cocinar.

A la hora de cocinar

Aunque cortar una rebanada de pan puede hacerlo cualquiera, podemos hacerlo de un modo más seguro que el convencional. Existen tablas de cocina, más complejas o más simples, que pueden salvarnos en más de ocasión del típico corte al utilizar el cuchillo. Un modo sencillo de tener más sujetos los alimentos, que puede venir bien (sobre todo para personas mayores).

Una de las tareas más dificultosas en la cocina suele ser ese bote de tomate frito, mermelada o mayonesa, por citar unos ejemplos, que se resiste a abrirse. Igual sucede con los botes de conservas, con una anilla en ocasiones minúscula y difícil de abrir… ¿Solución? Un abridor. Los hay más sencillos y más sofisticados, pero muy útiles a la hora de cocinar.

Es cierto que cualquier fruta u hortaliza se puede pelar con un cuchillo, pero en muchas ocasiones el corte es impreciso y perdemos parte del alimento de modo innecesario; un corte más preciso y limpio es posible para aquellos que disponen de un pelador, un simple artefacto que retira la primera capa de modo fino y preciso.

A la hora de comer

El pulso se ve afectado con el paso del tiempo, y pueden aparecer enfermedades como el parkinson o la artritis. Agarrar con precisión los cubiertos se puede convertir en una odisea en caso de tener algún problema de fuerza en las manos, pero existen cubiertos adaptados para estos casos.

Con mangos acolchados, estructura moldeada o con correa para realizar un esfuerzo mínimo, hay una gran variedad de cubiertos para ser independiente a la hora de comer. Esto, junto a un babero (los hay de varios modelos y tejidos), nos facilitará sobremanera la higiene a la hora de la comida.

El babero, además de los restos de comida, nos protegerá del líquido que pueda derramarse del vaso. Para evitarlo, existen vasos moldeados con un hueco para la nariz o con asas y tapa, jarras o tazas; todos ellos, con un fin común: máxima utilidad con mínimo riesgo.

Además, para evitar manchar la mesa o que la comida se desborde, se puede acoplar al plato un sencillo pero útil borde de plástico.

Como hemos visto, son productos muy sencillos y prácticos. A primera vista puede parecer que no son para nada útiles, pero una vez los probemos nos resultarán imprescindibles en caso de tener alguna limitación como la anteriormente apuntada.

Esperamos que este artículo os haya sido de utilidad. Para saber más sobre cómo facilitar el momento de cocinar y de comer, así como para solicitar información acerca de nuestros productos, nos pueden contactar en [email protected]

Deja tu comentario