Envejecer es ley de vida, pero no por ello somos mejores o peores. Hacerse mayor significa felicidad. Vivir, conocer, viajar, querer… ellos pueden presumir de tener muchísimas más experiencias y, encima, lo saben valorar mucho más.

Nuestros mayores nos lo han dado todo. Han criado a sus hijos y han “malcriado” a sus nietos, por que… ¿a quién no le han comprado la bolsa de chuches que papá o mamá no querían? Lo único que podemos hacer es agradecerles todas y cada una de las cosas que han hecho por nosotros sin que, muchas veces, nos demos cuenta de ello.

Por eso, cuando las piernas empiezan a flojear y la memoria comienza a fallar, lo que necesitan es el mismo cariño y la misma comprensión que ellos siempre nos han mostrado. De algún modo, debemos devolver la dedicación, esfuerzo y tiempo que nos han brindado durante nuestra vida aunque podamos sentir que siempre estaremos en deuda con ellos.

En la actualidad, hay multitud de productos que les facilitan la vida. Un pequeño empujón para levantarse mediante sillones elevadores; una silla de ducha o una barra de sujeción para el baño por si flaquean las piernas; un bastón que les de seguridad al andar… son pequeñas ideas que les harán sentirse igual de válidos para seguir con sus quehaceres diarios.

Es muy importante que, por muchas capacidades que la edad les vaya haciendo perder, sigan sintiéndose igual de queridos y valorados. Es imprescindible que mantengan sus rutinas. Por ejemplo, si una señora ha sido siempre muy coqueta porque vaya ayudándose con un andador o esté postrada en una silla de ruedas, debemos seguir animándola y ayudándola a salir arreglada. O un señor que tiene por costumbre levantarse, asearse, ponerse su traje y salir a tomar un café y leer el periódico… ¿por qué no seguir haciéndolo si le falla la vista? Para eso existen las gafas e incluso las lupas. Todos, en algún momento, necesitamos ayuda.

Por ello los años de vida no importan, sino las ganas de vivir y cómo se han vivido esos años. Las personas mayores nunca deberán sentir que su vida ha cambiado o que se han convertido en un peso o una molestia para sus familias ya que, en realidad, la única diferencia es el número de velas que hay en su tarta.

Desde belibe Salud queremos ayudar a normalizar la vida de todas las personas mayores y por ello contamos con multitud de productos que facilitarán sus tareas. Para cualquier duda o información no dude en ponerse en contacto con nuestro departamento de Atención al Cliente a través de correo electrónico ([email protected]).

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