Apuntan los expertos que debemos tomarnos la tensión al menos una vez cada cuatro años entre los 14 y 45 años, pasando a una medición mínima cada dos años pasados los 45 años de edad, salvo que tengamos la tensión arterial alta o baja; entonces, tendremos que hacer un seguimiento más continuo. Saber nuestra tensión de un modo más o menos constante nos ayudará a saber nuestro ritmo arterial y nos servirá para prevenir posibles enfermedades o “coger a tiempo” algún problema antes de que se complique.

Tomar la tensión es un proceso sencillo y que puede realizar cualquier persona. Es posible acudir al centro sanitario para que un profesional se la tome, pero resulta más cómodo adquirir un tensiómetro y llevar un seguimiento personalizado desde casa, anotando las variaciones de tensión.

En primer lugar, hemos de apuntar que la tensión arterial es la presión que los vasos sanguíneos ejercen sobre nuestro sangre (presión arterial), que cuenta con dos componentes dependiendo del bombeo de sangre del corazón: presión arterial sistólica (cuando el corazón se contrae) y presión arterial diastólica (entre latidos).

Y para medirla, existen variedad de tensiómetros. Los más tradicionales son los de mercurio, pero la medicina ha ido evolucionando hasta hacer que aparezcan los tensiómetros aneroides (con pera y medición de aguja) y los digitales (tanto de muñeca como de brazo). Alguna vez habremos escuchado lo de “la tensión tiene que estar entre 12 de alta y 8 de baja” pero… ¿qué significa eso?

“La alta” se refiere a la presión sistólica, cuando el corazón se contrae; por su parte, “la baja” es la reacción del corazón y la sangre entre latidos – presión diastólica -. ¿Y qué es “el 12”? ¿Y “el 8”? La medición a la hora de tomar la tensión se refieren a los milímetros de mercurio (centímetros en nuestro país), que hace referencia a los milímetros de mercurio que se marcan en el tensiómetro de mercurio. En el caso de los aneroides, lo indica mediante una aguja; en los digitales, realiza la medición de forma automática y lo expresa en dígitos en la pantalla del tensiómetro.

La tensión normal debe estar entre 6/9 y 9/13; en caso de rebasar estos límites, estaríamos ante un caso de hipertensión; por el contrario, si la medición indica valores inferiores a 6 y 9 respectivamente hablaríamos de hipotensión. La hipertensión, según los expertos, conlleva riesgo de enfermedades cardíacas, infartos cardíacos, ictus o insuficiencia renal mientras que la hipotensión puede derivar en confusión, mareos, vértigo, desmayo, debilidad o somnolencia.

A continuación os explicamos la forma correcta de tomar la tensión con un tensiómetro manual, ya que en el caso de los digitales no hay más que colocar el manguito y darle a un botón. Lo más importante a la hora de realizar la medición es contar con un manguito adecuado a las características del brazo, ya que un manguito pequeño podría aumentar los resultados de la toma mientras que uno demasiado grande indicaría un resultado menor.

Se recomienda que sea otra persona quien nos tome la tensión, ya que será más sencillo y ayudará a que la medición sea más precisa ya que el paciente estará en un estado de reposo total:

– Envolver el brazo por encima del codo con el manguito, y ajustar del modo más preciso posible a las características del brazo con el cierre de velcro (el cierre más habitual)

– Tomar la pera de goma con la mano y apretar hasta hinchar el manguito; de este modo, se conseguirá anular los latidos de la arteria

– Soltar un poco de aire del manguito para que se reanude la circulación y las pulsaciones

– El primer latido indicará la presión máxima de la sangre en la red arterial (presión sistólica)

– Seguir deshinchando el manguito, dejando de presionar poco a poco la pera para los que latidos vayan desvaneciéndose

– Una vez el latido se haya desvanecido por completo, el indicador mostrará la presión mínima de sangre en las arterias (presión diastólica)

Esperamos que este artículo os haya servido. En caso de tener alguna duda con la toma de tensión, no dude en contactar con nosotros en nuestro servicio de Atención al Cliente enviándonos un correo electrónico a la dirección [email protected]

Imagen: Medicina preventiva

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