En ocasiones salimos a hacer deporte y pensamos que estamos totalmente equipados. Por ejemplo, a la hora de hacer footing nos preparamos los pantalones cómodos, la camiseta transpirable, las zapatillas de deporte y la botella de agua… pero muchas veces olvidamos algo esencial no por su utilidad durante la actividad física, sino por su importancia en caso de sufrir lesiones deportivas: el kit de primeros auxilios.

No tiene por qué ser un «botiquín» con tijeras, gasas, desinfectante, etcétera. Llevar todos estos productos en la mochila nos elevaría el peso de la misma, haciendo más pesado el ejercicio al llevar una carga mayor. Basta con llevar lo necesario para solventar las lesiones más comunes a la hora de practicar algún deporte de equipo o salir a correr.

Prevención de lesiones deportivas

Productos para tratar lesiones deportivas

Las torceduras de tobillo o de muñeca, que pueden dar lugar a esguinces, suele ser la lesión más habitual. Ante una distensión o torcedura, debemos contar con tobilleras, muñequeras… y con bolsas de gel. La utilidad de estas bolsas es muy alta, y dependiendo del modelo pueden servir para aplicar calor o para aplicar frío.

Las bolsas de frío se meten al congelador y sirven para enfermedades como torceduras, picaduras, quemaduras, estrés o jaquecas; además se suelen utilizar en la rehabilitación de esguinces. Por su parte las bolsas de calor, que se pueden calentar en microondas o en agua hirviendo, son usadas para otro tipo de dolores como tendinitis, tensión cervical, artritis o dolores de espalda; para aplicar calor en casa, es recomendable disponer de una almohadilla eléctrica.

Son compactas y apenas ocupan sitio en la mochila, por lo que es un buen accesorio para prevenir una lesión de mayor gravedad. No se deben aplicar directamente sobre la piel; para utilizarlas, habrá que poner entre la piel y la bolsa una toalla o paño.

Para evitar el riesgo de frío excesivo sobre la zona dolorida, otra alternativa a las bolsas de frío es el spray de frío instantáneo. Su efecto es inmediato y dura, aproximadamente, un cuarto de hora; gracias a este tipo de sprays se reduce el dolor y la inflamación considerablemente. Para conseguir el efecto contrario, existen parches de calor que se utilizan para molestias articulares, musculares y de espalda; estos parches suelen tener un efecto entre 10 y 12 horas, según la zona donde se apliquen.

En caso de rozaduras o pequeños golpes, siempre es aconsejable llevar encima tiritas, apósitos o vendas de compresión para sujetar la zona dañada. Igual sucede con las cremas, tanto para aplique de calor como de frío, aunque el usuario puede no querer llevar encima estos productos para no sobrecargar la mochila.

Estos productos ocupan poco espacio, son muy prácticos y pueden ayudar a que una lesión dolorosa acabe en un golpe que requiera un par de días de reposo o rehabilitación. La vestimenta, la hidratación… y la prevención. Éstos son los tres pilares importantes a la hora de realizar deporte.

En caso de querer saber más o tener alguna duda sobre alguno de nuestros productos para tratar lesiones deportivas, puedes contactar con nosotros a través de nuestro correo electrónico ([email protected]).

¡Hasta el próximo post!

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