Deporte es sinónimo de salud, pero hay que tener cuidado a la hora de practicarlo sobre todo si no estamos habituados. Una de las prácticas que más de moda se ha puesto en los últimos años es el senderismo o trekking, y ello se ha demostrado con la aparición de numerosos grupos senderistas que realizan esta práctica todas las semanas.

Además de lo beneficioso para la salud, el senderismo nos permite relacionarnos con la naturaleza, conocer nuevos paisajes o lugares que quizá tengamos diariamente a nuestro alcance pero que, sin embargo, no somos conscientes de su belleza o mística. En montaña, playa, asfalto… independientemente de la ruta, el trekking es más que un deporte, lo que no exime que pueda tener riesgos y que puedan aparecer lesiones durante su práctica.

Lesiones

A continuación, les apuntamos las lesiones que pueden aparecer durante la práctica del trekking:

  • Esguince de tobillo: las torceduras de tobillo suelen ser la lesión más habitual en estos casos. Los hay de diferentes grados, dependiendo del alcance de la lesión: primer grado (distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo e hinchazón mínima), segundo grado (rotura parcial de los ligamentos e hinchazón inmediata) o de tercer grado (rotura completa de uno o más ligamentos). Se cura con reposo, hielo y vendas de compresión para sujetar el tobillo.

  • Esguince de rodilla: desgarro o estiramiento de los ligamentos de la rodilla, que pueden provocarse por caídas o golpes en la zona. El modo de recuperarse de un esguince de rodilla es el reposo, la aplicación de frío y vendas elásticas para asegurar la sujeción. Durante la rehabilitación, el usuario podrá moverse en silla de ruedas o con muletas.
  • Fractura de tobillo / rodilla: pueden provocarse por las mismas causas de los esguinces, pero con un impacto mayor; torceduras bruscas, impactos duros y caídas graves pueden ser causantes de que se produzca una fractura. Si se trata de una fractura leve, se recuperará con inmovilización de la zona y reposo; sin embargo, en caso de fracturas graves será necesario pasar por quirófano.
  • Micosis o «pie de atleta»: infección por hongos debido a la humedad del pie. Comienza su aparición en los pliegues interdigitales, extendiéndose por el resto del pie. Los síntomas son escozor, picor o dolor en la zona. Se recomienda utilizar calzado transpirable, mantener una buena higiene en la zona y utilizar sandalias de ducha en piscinas o baños públicos.
  • Hiperqueratosis: o durezas, consiste en un engrosamiento de la piel a causa de la fricción. La utilización de un calzado no adaptado a las características de nuestro pie es uno de los principales causantes de este problema. Para curarla, se recomienda utilizar plantillas adaptadas a la morfología de nuestro pie.
  • Tendinitis rotuliana: conocida también como «rodilla de saltador». En senderismo no es tan común, pues suele aparecer en deportes que requieren saltos (baloncesto, voleibol…). Infórmese más acerca de la tendinitis rotuliana pinchando aquí.
  • Tendinitis aquílea: inflamación y/o dolor cerca de la parte inferior del pie, en el tendón de Aquiles (que le da nombre). Se suele dar a causa de una sobrecarga en el tendón y talón de Aquiles, y el tratamiento recomendado de esta lesión consiste en aplicar hielo y moderar la práctica deportiva.

Consejos en la práctica del senderismo

  • Calzado adecuado: esta es la premisa más importante para una correcta práctica del senderismo. Es imprescindible contar con un calzado cómodo, de suela gruesa, impermeable y que sujete bien el tobillo; debe ser un calzado de nuestra talla, pues si es excesivamente grande o excesivamente pequeño puede conllevar la aparición de hiperqueratosis.

  • Ropa cómoda: para practicar trekking se recomienda utilizar ropa cómoda, ancha y transpirable. Es importante mantener la transpiración en nuestro cuerpo y que el sudor no quede retenido entre la piel y la ropa; se recomienda utilizar una vestimenta flexible y cómoda que nos permite realizar más cómodamente el ejercicio.
  • Bastón de trekking: utilizando un bastón para caminar, eliminaremos en gran parte la fatiga en rodillas y tobillos. Además, servirá de gran ayuda a la hora de superar obstáculos y mejorar el agarre al terreno.
  • Hidratación y descanso: el senderista debe hidratarse antes, durante y tras el ejercicio. Se recomienda descansar un periodo de, aproximadamente, cinco minutos cada hora de ejercicio o cuando el deportista lo necesite.

Ahora ya sabéis cómo prepararos de cara a practicar senderismo, un deporte que sin duda nos permite conocer nuevos rincones y relacionarnos con la naturaleza. Esperamos que este artículo os haya servido. En caso de cualquier curiosidad o información sobre esta práctica, puede contactar con nosotros en el correo electrónico [email protected]

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