El verano es la época de tomar el sol. Queremos exprimir al máximo y aprovechar estos meses para broncear nuestro cuerpo y que nuestra piel tome un tono más oscuro. La exposición al sol, sin embargo, puede provocarnos quemaduras solares si no la realizamos con precaución y teniendo en cuenta unas nociones básicas. En primer lugar tenemos que saber que broncear nuestra piel hace que nuestra piel envejezca, por lo que no existe un “bronceado sano” al 100%.

Consecuencias de las quemaduras solares

Enfermedades

El más temido síntoma de las quemaduras solares es el cáncer de piel, aunque no tiene una aparición inmediata. Es en la edad adulta cuando esta enfermedad aparece, pero se produce a causa de la exposición al sol y las quemaduras en edad temprana.

Marcas

Aunque se trate la piel posteriormente con cremas hidratantes, las quemaduras pueden provocar que en nuestra piel aparezcan manchas o lunares donde antes no había. También pueden formarse ampollas, que aparezca hipersensibilidad en la piel o reacciones como fiebre, escalofríos o náuseas.

Descamación

Lo que se puede traducir en picor, piel enrojecida o incluso ligero sangrado. Cuando nos quemamos, nuestra piel empieza a despellejarse y aparece una nueva días después que puede ser más sensible a factores externos que antes no nos afectaban de forma tan directa.

Prevención de las quemaduras solares

Para cuidar nuestra piel si vamos a exponernos al sol o hemos sufrido quemaduras, hay que tener en mente ciertas pautas además de las apuntadas anteriormente:

Utilizar crema solar

Principal e importantísimo. El protector solar es un elemento imprescindible si vamos a tomar el sol; debemos aplicarnos antes y durante la exposición solar, ya que si pasamos mucho tiempo al sol nuestra piel habrá absorbido la crema, así como si nos metemos al agua. Toda protección es poca, y hay que tenerlo muy presente.

quemaduras solares
Spray solar protector UV Sport Delial FP30, Garnier Delial

Ducha de agua tibia e hidratación de la piel

Con esto, conseguiremos que la temperatura de la piel se rebaje, lo que se traducirá en alivio para nosotros y se calmará. No tendremos que frotar la piel con la mano o una esponja, ya que provocaríamos una mayor irritación de la piel.

En caso de continuar la irritación tras la ducha de agua tibia, podremos aplicarnos crema hidratante o protector “after sun”. No utilizaremos vaselina, benzocaína, lidocaína o mantequilla, pues estos productos empeorarían los síntomas y podrían perjudicar impidiendo la cicatrización.

Especial cuidado con niños y personas de piel blanca

Hay que tener especial cuidado con los niños o personas con un tono de piel demasiado blanco, pues son más sensibles a los efectos del sol. Además, se deben evitar en la medida de lo posible las horas de mayor exposición solar (entre las 12:00 y las 16:00 horas).

Aloe vera y vitamina E

Con esto, conseguiremos regenerar la piel más rápidamente. El aloe vera provocará que se calme la piel gracias a sus propiedades hidratantes, y tendremos que realizar esta hidratación a menudo, evitando que la piel se quede seca si se ha quemado.

Evitar la exposición solar

Aunque suene obvio, viene bien apuntar que deberemos evitar la exposición solar si nos hemos quemado. En caso de que los rayos solares vuelvan a incidir directamente contra la piel quemada, las consecuencias negativas serán mayores y las quemaduras podrían agravarse.

Recuerda proteger tu piel al máximo, ya que las consecuencias no solo serán estéticas sino pueden perjudicar tu salud de manera grave. Si tienes alguna duda más sobre las quemaduras solares, puedes contactar con nosotros a través de nuestro servicio de Atención al Cliente por correo electrónico ([email protected]).

Precaución y… ¡hasta la próxima!

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